
Bueno pues, es momento de empezar algo nuevo, algo fresco que dure y que perdure, y como alguna vez lo expresó un buen amigo mío, estas serán palabras que se quedarán y no se convertirán en mensajeras.
Un mundo de ideas: así es, un mundo distinto, sometido voluntariamente a la exposición diaria bajo de una lupa. Hoy el mundo camina hacia adelante y puede caminar hacia atrás, haciendo algo más que percibir la sensación de estar. Creo que hay tanto por descubrir y tantas formas para hacerlo, que ya es momento de comprender que ya no sólo son pensamientos, que ya no sólo son opiniones. El mundo del verbo se concentra y termina por expandirse en lo que será una loca marea de horas y minutos derramados, queriendo apartar al tiempo, sabiendo que es absurdo eso...pero se intenta.
La filosofía es la ciencia presente en todo, es aquella voz interna que nos hace buscar la respuesta a la pregunta terca, es aquella que nos hace mirar hacia ambos lados, la que nos hace reflexionar aún estando algo ocupados. La filosofía es la prueba perfecta para demostrar que el ser humano es único e inigualable.
Hacer filosofía es tan fácil como difícil. Es atreverse a decir lo que se piensa sin temor a lo que sucederá por ello, es mirar el cielo y tratar de comprender que en verdad no somos nada y aceptar que pronto como vino la vida vendrá el fin. De un atrevimiento surgirá lo necesario, ya que todo tiene razón de ser, es por eso que llegamos a creer que sólo son palabras las que oímos pero no entendemos que son significados justos en épocas injustas.
Podría opinar, que quien no piensa es incapaz de un día poder hablar de la filosofía.
En estos tiempos no sólo es necesaria, sino que es fundamental para poder hacer las cosas bien. Desde el economista activo, desde el ingeniero que idealiza, desde un anciano pensando en lo que queda, incluso desde aquél joven que se queda mirando la pared, todo está tan ligado que si lo analizamos nos terminamos por rendir ante lo que nos parecía absurdo.
Un mundo de ideas...el mundo del hombre apasionado.
Les invito a pensar y realizar, que la filosofía recupere el terreno arrebatado por otras ciencias falsas. Por el hombre y la mujer que se atreven, por la búsqueda de la verdad...tengamos la guerra en paz.
